Fecha
- 26/07/2026
Hora
- 8:00 - 18:00
Informació bàsica
Contacte
Circuito de Vilafranca
La cuna de la Formula 1
Es un circuito de velocidad, no permanente o temporal, situado entre carreteras públicas, siendo por sus características el primero donde se celebraron tres premios internacionales y que ha llegado al centenario.
El circuito con forma de perímetro triangular y con una longitud de 14’790 kilómetros, coincide con el trazado de varias carreteras como: N-340ª, en su tramo entre Vilafrnaca del Penedès y la Ràpita; el tramo de la carretera B-212 de la Múnia a Vilafranca del Penedès. No obstante, también una parte del tramo de carretera BV-2176, entre la Ràpita y la Múnia pertenece al municipio del Arboç y una parte del tramo de carretera B-212, entre la Múnia y Vilafranca del Penedès pertenece al municipio de Sant Martí Sarroca. Implicando así a cinco municipios y dos provincias.
Más información
Estas carreteras fueron organizadas por la Penya Rhin un grupo de amigos en los que habían des de notables industriales, miembros de la burguesía, empresarios, ingenieros, periodistas…, todos ellos amantes de los coches, la velocidad, las innovaciones que supieron canalizar esta demanda social organizando, sin ningún apoyo oficial, unas carreras que fueron la envidia y referente de toda Europa.
Se reunían en la cafetería, hoy ya desaparecida, des de la plaza Cataluña que se llamaba Rhin, de aquí vino su nombre. Se constituyeron en sociedad el año 1916, en plena Primera Guerra Mundial, primero haciendo carreras entre ellos, la cosa fue a más hasta que en el año 1921 de la mano de Joaquim Molins Figueras se organizaron premios internacionales.
Para conseguirlo adaptaron la reglamentación francesa a la prueba, hecho que significó que estas carreras quedaran incluidas al “Calendario oficial del Bureau Internacional”.
Buscando el enclavamiento idóneo para situar el circuito, el socio Enric Ràfols Martí los llevó al Penedès, escogiendo el triángulo de carreteras que une Vilafranca-Monjos-La Múnia. Siendo donde se corrió la primera carrera internacional de coches del estadio español, que fue la segunda de Europa después de la de París de ese mismo 1921.
Se realizaron tres ediciones los años 1921-1922-1923.
En esas carreras se incorporaron nuevas normativas, algunas vigentes hoy en día, como el hecho de que cada marca de coches se identifique con un color especifico, la cilindrada y peso de los vehículos, la limitación de tiempo para acabar la carrera, o que la salida de todos los vehículos se haga de manera conjunta, como se produjo por primera vez el año 1923.
Para poder arreglar debidamente el sitio por donde transcurrirían las carreras, trabajaron los mejores ingenieros y técnicos del momento, así modificaron la anchura, peraltaron las curvas, mejoraron con la técnica “MACADAM” la tierra de los caminos y carreteras, todo con presupuestos extraordinarios y con resultados muy satisfactorios.
Se proyectaron unas tribunas desmontables que tenían una largada de 135 metros, donde cabían más de 6.000 personas, Vilafranca tenía 7.958 habitantes. Tenían un apartado para acoger los corresponsales de la prensa llegados des de Cataluña, España, Francia, Italia, Inglaterra, Austria, Bélgica, Alemania y el año 1922 des de EEUU. Donde se había instalado teléfono y telégrafo para poder enviar las crónicas casi a tiempo real.
En la carrera de 1923, se instaló por primera vez, en el estado español, altavoces para que el público pudiera estar en todo momento informado de como evolucionaba la carrera.
Fueron carreras muy populares donde cada año vinieron, para solo un día más de 50.000 personas, además de 2.000 coches. Son cifras de hace 100 años. Eran tan populares que la carrera celebrada el 21 de octubre de 1923, como coincidía su data con la del partido entre el C.F. Barcelona y el Europa, la Federación de fútbol lo aplazó para que los aficionados pudieran venir a presenciar la carrera del CIRCUITO DE VILAFRANCA.
El circuito de Vilafranca que tenemos en el Penedès podemos considerarlo “La cuna de la Formula 1 en España”.
Este fue un proyecto estratégico que situó el Penedès en el centro mundial del automovilismo, que atrajo a personas de todo el mundo, pero que, desgraciadamente, ha quedado olvidado. Aunque se habló de hacerlo permanente con un presupuesto de 1.300.000 pesetas.
De entre los circuitos más importantes de Europa inaugurados los años veinte tenemos:
– Circuito de VILAFRANCA DEL PENEDÈS, en Cataluña, del año 1921.
– Circuito de MONZA, en Italia, del año 1922.
– Circuito de LE MANS, en Francia, del año 1923.
– Circuito de LASARTE, en el País Vasco, el año 1924.
– Circuito de SPA-FRACORCHAMPS, en Bélgica, el año 1925.
– Circuito de NÜRBURGRING, en Alemania, el año 1927.
– Circuito de MONTECARLO, en Mónaco, el año 1929.
De todos ellos los únicos que no tienen actividad son los del estado español, ¿casualidad o desidia? Este trazado se tendría que preservar por lo que significó dentro de la historia de las competiciones automovilísticas internacionales a Europa, y por el conocimiento de las generaciones futuras. Actualmente, el trazado del CIRCUITO no consta incluido dentro del inventario del Patrimonio Arquitectónico del Departamento de Cultura por la manca de elementos patrimoniales existentes de la época.
Vinieron los mejores pilotos de Europa conduciendo los coches más rápidos del momento, consiguiendo velocidades impensables en esos años. En la cursa de 1923, concretamente en la séptima vuelta, los dos coches TALBOT, en su paso por els Monjos llegaron a la velocidad de 150 kilómetros por hora, con coches de hace 100 años, sin ninguna mesura de seguridad y las carreteras eras sin asfaltar.
La carrera del año 1921 se hicieron 30 vueltas con un total de 443’700 kilómetros y los años 1922 y 1923 se hicieron 35 vueltas con un total de 517’650 kilómetros.
Para poder competir, los pilotos llegaban de toda Europa conduciendo sus coches.
Los coches participantes recibían el nombre de “voiturette”, que significa “coche pequeño”, era a causa que el reglamento se especificaba que la cilindrada de los coches participantes no podía superar los 1.500 centímetros cúbicos, ni podían tener más de cuatro cilindros.
En esos tiempos los cubicajes eran mucho más superiores. Esto se convirtió en el circuito de Vilafranca pionero en esta modalidad en el estado español y de los primeros en aplicarse en las competiciones en Europa, tal y como se puede apreciar en algunas publicaciones de la época.